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La oración de los rectos es su gozo

¿Obramos con rectitud y seguimos la vo-luntad revelada por Dios? En este caso, oremos mucho y con fe. Si nuestra oración es agradable a Dios, jamás omitiremos hacerlo que a Él le place. Él no mira ni la gramática, ni la metafísica,ni la retórica de nuestras oraciones. Como padre se complace en los balbuceos de sus pequeñuelos. ¿No deberíamos gozarnos nosotros en la oración, ya que Dios tanto se goza en ella? Llevemos nuestras súplicas ante su trono. El Señor nos presenta sobradas razones para orar, y deberíamos darle gracias porque así es.

Charles Spurgeon, meditación para el día 18 de marzo en su Libro de Cheques del Banco de la fe.

Oración y el gozo de Jehová

El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová; mas la oración de los rectos es su gozo. Proverbios 15.8

Este versículo me captó la atención recientemente en una meditación que compartía un hermano en el culto de oración de los miércoles.

Sabemos que debemos orar. Orar sin cesar, para ser más exactos, o ¿qué decir de los versículos de los Santiago? Pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. Podríamos seguir con la oración modelo que nuestro Señor Jesucristo nos enseño en Mateo 6. Pero estoy seguro que no soy el único que pasa por alto que Dios se goza en la oración de sus hijos. Esto es digno de ser considerado a la luz de la Palabra, dado que Dios no es un Dios que se complace con cualquier tipo de adoración. Este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí.

¿Cuán distinto sería si al orar estamos conscientes del gozo de Dios? ¿Es nuestra forma de orar actual, oraciones que glorifiquen  a nuestro Dios o son más enfocadas en nuestro placer y nuestros deleites? ¿Acaso al no orar de esta manera el gozo de Dios sería nuestro gozo también?

Una idea similar la hallamos en un pasaje de Salmos:

…invócame en el día de la angustia;
te libraré, y tú me honrarás

Salmo 50.15

No desmayes hermano en tu deber de la oración.

Al orar el Señor, no solo Él nos contestará (te libraré), sino que Él será glorificado (tú me honrarás), porque la oración de los rectos es su gozo.